Winnie-the-Pooh

El oso de peluche

Quizá ya conoces sus orígenes, pero al no ser muy difundida bien vale la pena aprovechar este día para hacer un pequeño recuento sobre este famoso oso de peluche. Todo se remonta a 1921, cuando el pequeño Christopher Robin Milne, que entonces tenía un año, recibió como regalo de cumpleaños un osito de peluche que fue comprado en la tienda Harrods, de Londres.

Con el paso del tiempo, este pequeño niño también recibió un burrito, un puerquito, un canguro y un tigre de peluche. Se dice que el pequeño Christopher amaba jugar con ellos, aunque su predilecto era el osito, al que llamaba “Edward Bear”.

Estos peluches fueron la inspiración para los libros escritos por Alan Alexander Milne, padre de Christopher Robin Milne. Así, Winnie-the-Pooh (1926) y The House at Pooh Corner (1928), están basados en las supuestas aventuras de su hijo con sus muñecos de peluche. Estos libros fueron ilustrados por Ernest H. Shepard, quien también fue el encargado de ilustrar The Wind in the Willows, de Kenneth Grahame.

Pooh también aparece en los libros de poemas When We Were Very Young (1924) y Now We Are Six (1927), también escritos por A. A. Milne.

El oso real

En agosto de 1914, el teniente veterinario inglés Harry Coleborun se encontraba en una expedición con las tropas británicas. En una parada realizada en White River, Ontario (Canadá), encontró a una cría de oso negro, cuya madre había sido asesinada por un cazador. Coleborun llamó “Winnie” a la pequeño hembra y la llevó consigo hasta el zoológico de Londres, en donde la dejó encargada mientras seguía con otras misiones.

Al terminar la guerra en 1918, Coleborun regresó por su osa, pero al ver lo querida que era por la gente y lo dócil que se portaba con los humanos, decidió dejarla ahí, aunque la visitaba periódicamente.

Durante sus años en el zoológico, Winnie conquistó el corazón de cientos de niños, entre los que se encontraba Christopher R. Milne, quien cuando era pequeño la visitó en el zoológico. Ambos se hicieron amigos, hasta el grado de que los cuidadores dejaban entrar al niño para que conviviera con ella. Winnie murió el 12 de mayo de 1934, pero

El encuentro de su hijo con Winnie inspiró a A. A. Milne a escribir el poema Teddy Bear Milne, el cual es considerada la primera mención del personaje en la literatura.

A raíz de esta amistad, el pequeño Christopher rebautizó a su osito de peluche como “Winnie”. En tanto, la osa Winnie murió el 12 de mayo de 1934.

El destino del verdadero Pooh

Tras el éxito de los libros de Winnie the Pooh, los peluches originales de Winnie Pooh, Ígor, Piglet, Cangu y Tigger, terminaron en poder el editor estadounidense E.P. Dutton hasta 1987, año en que fueron donados a la Librería Pública de Nueva York, en donde por años fueron visitados por millones de niños y adultos de todo el mundo.

Actualmente estos juguetes se encuentran en un Centro Infantil de esta biblioteca, ubicada en la 5ta avenida y calle 42.

Gracias a que sus hijas estaban encantadas los libros de A. A. Milne, en la década de los sesentas, Walt Disney compró los derechos de imagen de estos personajes, haciendo que en todo el mundo se hablara de estos personajes, y fueran vistos así:

 

A grandes rasgos esta es la historia de uno de los personajes animados más famosos del mundo, el cual tiene el origen de su historia en unos viejos muñequitos de peluche, y en una osa que amaba el contacto con las personas.